Jóvenes atletas y artistas de todo el mundo convergen en la sede del Cirque du Soleil, en Montreal, durante un breve período de entrenamiento antes de cada gira del circo. Este edificio contiene 115 apartamentos para ellos, incluyendo algunos que pueden ser combinados para crear suites. Están complementados con salas de estar, terrazas, gimnasio, sala de juegos y ciber-café. La expresión de contenedores apilados cruzados unos con otros refleja la naturaleza transitoria de los nómades ocupantes del edificio, así como la tensión que existe entre lo individual y lo colectivo en la empresa. El patio interior al que dan los pasillos contribuye a la idea de comunidad y privacidad simultáneas.
Ganador del
2006 Governor General’s Medals in Architecture - Canadá.