Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal

Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

La Casa Elemental, como la bautiza Ricardo Carvalho en este artículo, es sin duda antológica. Es también un tratado en sí misma, y poesía. Pero más que nada es un testimonio.

 A Casa Elementar
por Ricardo Carvalho
Dossier Especial – últimas reportagens

En esta parte de la Costa Alentejana existen varias casas abandonadas dispersas en al paisaje. Los vestigios de cal aún resisten en muchas de ellas, envolviendo las gruesas paredes apoyadas en contrafuertes, desproporcionadas en relación a la modesta dimensión de las construcciones. Son volúmenes elementales con pocas aberturas y que han establecido con el paisaje, eventualmente, como las personas que en ellos habitaron, una relación de total reciprocidad. Diríase que están, en su abandono lacónico, lo más distantes posible de la contemporaneidad (esta última muchas veces asociada a construcciones diáfanas de vidrio, tecnológicamente sofisticadas). La casa concebida por los arquitectos Manuel y Francisco Aires Mateus, siendo inequívocamente contemporánea en sus cualidades y limitaciones, es el resultado de una mirada atenta y nada nostálgica sobre esa forma secular de habitar el paisaje.

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Cuando se la ve a la distancia surge como un sólido blanco posado en la cresta de una colina. No existe abertura alguna. La sugerencia platónica –un sólido blanco con una escala doméstica– no impide adivinar que se trata de una casa. Habitar significa en este caso, y en general en el devenir reciente de estos arquitectos, una búsqueda serena de la elementalidad, de la reducción al mínimo de los elementos que componen la casa. Para que se construya apenas lo esencial y se relativice lo más posible la impresión digital de lo pasajero y lo decorativo. En esta casa la “idea” sobre un modo de habitar pasó a la materialización, hecho poco habitual en la arquitectura portuguesa por la presuposición de radicalidad que este paso habitualmente implica.
Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

Fotos: FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Se adivina un sentido de “espacio excavado” en el interior; paredes gruesas y uso de pocos materiales. Pero no es sólo eso. Las dos puertas de madera (en verdad dos pesados paneles que se deslizan elegantemente), una orientada al este y otra al oeste, abiertas permiten una nueva complejidad. La casa puede estar totalmente abierta al exterior, y simultáneamente ser un organismo de espacios excavados en la masa “blanca”. Es en esta dualidad, entre máxima permeabilidad con el paisaje y máxima introspección, reside su riqueza conceptual y espacial.
Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo
Patio

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

La luz es definitivamente el tema elegido en este proyecto. El interior es un sólido idealizado bajo el Sol. En el interior, más que del obvio intento de flexibilidad funcional de los espacios a través de las proporciones de los espacios y de una luz omnipresente y difusa, se trata de una relación simbiótica entre esa luz y un sentido de excavación: nuevamente de un tema arcaico. El arquitecto español Alberto Campo Baeza escribió, en un pequeño texto titulado En torno de la Luz: “Podemos decir que la clave reside en la comprensión profunda de la luz como materia, como material, un material moderno”.
Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

 

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

 

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

 

Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

 

En el interior los arquitectos introdujeron un elemento imponderable: un patio en el centro de la casa, en relación al cual todos los espacios se disponen. No es el patio habitualmente visto en las arquitecturas más recientes, abierto a la casa. Aquí este elemento impedirá que la casa sea atravesada con al mirada, funciona nuevamente con el sentido de muro y de grosor. Se trata de un patio próximo a la arquitectura arcaica, del mundo mediterráneo; está cerrado sobre sí mismo, abriéndose apenas a la cara sur, revelando un árbol en el exterior. La luz, manipulada serenamente, invade el interior completamente blanco. Esta estrategia va a repetirse en una trama de pequeños patios que iluminan todos los espacios domésticos –cuartos, baños y cocina – y permiten relaciones visuales entre sí.
Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus – Portugal. Casa no litoral alentejano, Grândola – Alentejo

FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra

AIRESMATEUS

Texto de Ricardo Carvalho / Traducción al castellano de arkinetia

Fotos: FG+SG Fernando Guerra + Sérgio Guerra
Fotografia: Fernando Guerra
Produção Fotográfica: Sérgio Guerra
www.fernandoguerra.com


Ficha técnica


Casa Barreira Antunes, Alentejo, Portugal

Ubicación:
Grândola

Año:
2000

Arquitectos:
Manuel Aires Mateus e Francisco Aires Mateus
Colaboradores: Patrícia Marques e Maria Rebelo Pinto

Mobiliario:

"A linha da vizinha" Cadeira
"MU – concepção e comercialização de manufacturas e utilidades" – cadeira "Bakara" Pedro Silva Dias

Fotografía:
Fernando Guerra
Producción fotográfica:
Sérgio Guerra

Agradecimiento especial a José Mateus



Texto original en portugués:

A Casa Elementar
Manuel e Francisco Aires Mateus, Arquitectos
Dossier Especial – últimas reportagens

Nesta parte da Costa Alentejana existem várias casas abandonadas dispersas pela paisagem. Os vestígios de cal ainda resistem em muitas delas, envolvendo as espessas paredes, apoiadas por contrafortes, desproporcionados em relação à modesta dimensão das construções. São volumes elementares com poucas aberturas e que estabeleceram com a paisagem, eventualmente como as pessoas que neles habitaram, uma relação de total reciprocidade. Dir-se-ia que estão, no seu abandono lacônico, o mais distante possível da contemporaneidade, esta última muitas vezes associada a construções diáfanas em vidro, tecnologicamente sofisticadas. A casa concebida pelos arquitetos Manuel e Francisco Aires Mateus, sendo inequivocamente contemporânea, nas suas qualidades e limitações, é o resultado de um olhar atento, e nada nostálgico, sobre essa forma secular de habitar a paisagem.

Quando se avista ao longe, surge como um sólido branco pousado na linha de festo de uma colina. Não existem quaisquer aberturas. A sugestão platônica – um sólido branco com uma escala doméstica – não impede que se adivinhe que se trata de uma casa. Habitar significa neste caso, e em geral no percurso recente destes arquitetos, uma procura serena pela elementaridade, pela redução ao mínimo dos elementos que compõem a casa. Para que se construa apenas o essencial e se relativize, tanto quanto possível, a impressão digital do passageiro e do sazonal. Nesta casa a “idéia” sobre um modo de habitar ganhou materialização, fato pouco habitual na arquitetura portuguesa, pelos pressupostos de radicalidade que esta passagem habitualmente implica.

Adivinha-se um sentido de “espaço escavado” no interior; paredes espessas e recurso a poucos materiais. Mas não é só isso. As duas portas de madeira (na verdade dois pesados painéis que correm elegantemente), uma orientada a nascente, a outra a poente, quando abertas, permitem uma nova complexidade. A casa pode estar totalmente aberta ao exterior, e em simultâneo ser um organismo de espaços escavados na massa “branca”. E nesta dualidade, entre máxima permeabilidade com a paisagem e máxima introspecção, reside a sua riqueza conceptual e espacial.

No interior os arquitetos introduziram um elemento imponderável: um pátio ao centro da casa, em relação ao qual todos os espaços de disponibilizam. Não é o pátio habitualmente visto nas arquiteturas mais recentes, aberto à casa. Aqui este elemento vai impedir que a casa seja atravessada com olhar, funciona novamente com o sentido de muro e de espessura. Trata-se de um pátio próximo da arquitetura arcaica, do mundo mediterrâneo; está fechado sobre si próprio, abrindo-se apenas à face sul, revelando uma árvore no exterior. A luz, manipulada serenamente, invade o interior completamente branco. Esta estratégia vai repetir-se numa trama de pequenos pátios que iluminam todos os espaços domésticos – quartos, casas de banho e cozinha – e permitem relações voyerísticas entre si.

A luz é definitivamente o tema eleito neste projeto. No exterior é um sólido idealizado sob o Sol. No interior, mais do que a óbvia tentativa de flexibilidade funcional dos espaços, através das proporções dos espaços e de uma luz onipresente e difusa, trata-se de uma relação simbiótica entre essa luz e um sentido de escavação: novamente de um tema arcaico. O arquiteto espanhol Alberto Campo Baeza escreveu, num pequeno texto intitulado “Em torno da Luz”, “Podemos dizer que a chave reside na compreensão profunda da luz como matéria, como material, um material moderno”.

Ricardo Carvalho


Texto original en inglés:

The Simple House
Architects Manuel and Francisco Aires Mateus
Dossier Especial – últimas reportagens


Along this part of the Alentejo Coast various abandoned houses exist scattered across the landscape. Traces of whitewash still cling to many of them, covering the thick walls, supported by counterforts disproportionate in relation to the constructions’ modest proportions. They are simple volumes with few openings that establish a totally reciprocal relationship with the landscape, possibly like the people that live inside them. It could be said that in their laconic abandonment, they are as distant as possible from contemporaneity, the latter often associated with technologically sophisticated, diaphanous constructions in glass. The house designed by architects Manuel and Francisco Aires Mateus, being unequivocally contemporary in its qualities and limitations, is the result of an attentive and not at all nostalgic view of this secular form of inhabiting the landscape.

Seen from afar, it rises like a white solid placed on a hill ridge. No openings exist at all. The platonic suggestion –a white solid on a domestic scale- does not prevent guessing that this is a house. In this case and in the recent development of these architects in general, to inhabit signifies a serene search for simplicity, for the maximum reduction of the elements comprising the house. This is in order to construct only the essentials and to relativise as much as possible the fingerprint of the fleeting and seasonal. In this house the “idea” of the method of habitation has materialized, an unusual occurrence in Portuguese architecture due to the radical pretexts that such a passage implies.

One perceives a sense of “excavated space” in the interior: thick walls and the use of few materials. But it is not only that. The two wooden doors (in truth, two heavy panels that slide elegantly), one facing east, the other west, that when open permit a new complexity. The house can be completely opened to the outside and simultaneously serve as an organism of spaces excavated in the “white” mass. It is in this duality, between maximum permeability with the landscape and maximum introspection, that its conceptual and spatial wealth resides.

For the interior, the architects introduced an imponderable element: a patio in the centre of the house to which all other spaces are available. It is not the patio usually seen in more recent architectural designs that is open to the house. Here, this element prevents the house from being visually crossed, functioning once again in the sense of walls and thickness. It is a patio similar to archaic architecture of the Mediterranean; it is closed upon itself, only opening towards the south, revealing a tree outside. The serenely manipulated light invades the completely white interior. This strategy repeats itself in a scheme of small patios that illuminate all the domestic spaces –bedrooms, bathrooms and kitchen – thus permitting voyeuristic relationships amongst each other.

Light is definitely the chosen theme in this project. The exterior is an idealised solid mass under the sun. More than an obvious attempt at making the spaces functionally flexible, the interior, through the proportion of the spaces and a diffuse and omnipresent light, expresses a symbiotic relationship between this light and a sense of excavation: once again an archaic theme. In a small text entitled “About Light”, the Spanish architect Alberto Campo Baeza wrote: “[It can be said] that the key lies in a profound understanding of light as matter, as material, as a modern material.”

Ricardo Carvalho