La casa se sitúa en una colina agraria, su eje se desliza hacia el este, bajando por la ladera hacia el lago. El edificio es a la vez autóctono y moderno, a prueba de los límites de una posición regionalista crític

El plan aborda la necesidad humana de perspectiva y refugio. Una pared gruesa al norte que contiene las escaleras, baño, cocina, hogar y almacenamiento protege a la casa de los vientos fríos del norte, mientras que una cinta continua de vidrio al sur se abre hacia el sol y el horizonte marino. 
El revestimiento exterior de metal corrugado contrasta con un interior de madera.