La arquitectura Latinoamericana

La arquitectura Latinoamericana

Campanario Iglesia de San Pedro de Atacama, Región de Antofagasta - Chile
Foto: Eduardo Banderas G.

 


En el afán por buscar una identificación con Latinoamérica, con la patria grande, uno procura en su arte componer elementos de raíz local que sean comunes en todo el continente. Quizás en otras disciplinas esto sea simple de lograr, aunque lo dudo, pero en arquitectura es sin duda complicado. Incluso siendo uno menos pretencioso resulta inabarcable; países como Chile o Argentina abarcan por sí solos tantos climas distintos, culturas diversas, tantas etnias, diferentes colonizaciones y migraciones, que intentar hacerlo extensivo al continente parece una misión imposible. ¿Dónde está la punta de la madeja para buscar un denominador común de las casas y departamentos en Chile? ¿A qué altura sobre el nivel del mar vive un colombiano?. Sin embargo, intuitivamente, uno concibe esa idea de Arquitectura Latinoamericana (vale esto también para Cine, Literatura, Música, etc). Uno puede sentirla y hasta reconocerla, especialmente cuando se la echa de menos (si has vivido en otras partes del mundo comprenderás esto mejor aún). Uno puede incluso con algunas líneas hacer un boceto de una cierta arquitectura latinoamericana. Quizás el boceto remita a algún icono que todos reconocemos, que sugiera paredes blancas al sol, tejas curvas, arcos de medio punto, campanarios y torreones, balcones de hierro forjado; y deje de lado las otras arquitecturas que pueblan el continente. Así son los iconos, la imagen de una enfermera pidiendo silencio con el dedo índice sobre su boca remite a la salud o a la enfermedad, a algodón y a vendas, a camas enormes colocadas en fila, no al hacer silencio en sí pues el hacer silencio forma parte del icono. Del mismo modo, las tejas, los arcos, la blancura, integran el cuadro, no su mensaje. Un campanario puede remitir a mi casa de la infancia porque desde allí se oía tañir el bronce. Es posible que uno haga arquitectura latinoamericana sin proponérselo, incluso intentando evitarlo. Es posible que sólo sea verdadera arquitectura si es la nuestra. En todo caso, quizás no sea tan difícil, quizás sólo requiera del deseo.